I GRAN TEMPORADA VIR TUAL DE CONCIERTO Y PINTURA BARROCA

Quiero hacerlos participes de la primer gran temporada virtual del Barroco: movimiento artístico y cultural extendido por toda Europa y que entraña una evolución de ideas del Renacimiento, que generó drásticos cambios en la forma de pensar.

"Desde el punto de vista estético, el Barroco se destaca por la búsqueda de la novedad y la sorpresa, el gusto por las cosas difíciles, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noción de que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artística. La búsqueda de la novedad y lo extraño es algo que se dio fuertemente en la pintura, al igual que la idea de la inestabilidad y fragilidad."

Antes de adentrarlos en este gran mundo quiero exaltar las principales características de este gran movimiento desde la música y la pintura:

Barroco Musicalmente...

La música del periodo barroco se desarrolla en el siglo XVII  hasta la mitad del siglo XVIII. Este género musical se relaciona con una época cultural europea que abarca desde el nacimiento de la ópera hasta la muerte de Bach.

Se trata de una de las épocas musicales más largas, fecundas, revolucionarias e importantes de la música occidental, así como la más influyente. Su característica más notoria es probablemente el uso del bajo continuo y el monumental desarrollo de la armonía tonal, que la diferencia profundamente de los anteriores géneros modales.

El género hoy llamado "barroco" se caracteriza estéticamente por la preeminencia de lo emocional sobre lo racional, por el género vocal recitativo, en el cual el ritmo de la palabra determina el discurso melódico -donde "la música ha de ser sirviente de la poesía"- y por un auge de la música instrumental pura, es decir, sin relación con consideraciones ideológicas que se deriven de un texto, o funcionales como en el caso de la música de danza.

Es en esta ésta época que se desarrollan la sonata, el concierto grosso y el ballet francés.

El Barroco fue una época de esplendor para muchos instrumentos, como por ejemplo el violín, el clavecín y el órgano, se cultivó intensamente la música de cámara para grupos instrumentales con acompañamiento de bajo continuo.

A diferencia de épocas anteriores, la música sacra y la música profana conviven armoniosamente, formando parte de la profesión musical. La mayor permisividad estética lleva a que la interpretación musical tienda a enriquecer las partes mediante una profusión de ornamentos y recursos expresivos. Una característica importante fue que los detalles del arte en el Barroco no se aplicaron a la música. Se buscó en un principio desechar las complicadas líneas melódicas de la polifonía renacentista para dar lugar a la homofonía (más tarde la polifonía recuperará con Bach todo el esplendor que la había caracterizado), dando de esta manera más fortaleza y protagonismo al texto, pues la música giraba en torno a una sola melodía bien formada y acompañada por acordes, para que fuera "entendible" el texto. Esto fue debido en gran parte a la corriente humanista.

Tienen gran importancia la teoría de los afectos, que considera a la música como creadora de emociones, y la retórica, que transfiere conceptos de la oratoria tradicional a la composición del discurso musical del Barroco.

Los intérpretes que se destacan por su gran destreza técnica y que explotan al máximo el instrumento son: Johann Sebastian Bach y Dietrich Buxtehude en el caso del órgano; Domenico Scarlatti, Jean Philipe Rameau y François Couperin al clavecín; Gottfried Reiche a la trompeta; y Antonio Vivaldi, Arcangelo Corelli y Giuseppe Torelli en el violín.

J. S. Bach es quizá el compositor más destacable de todo el período, donde sus obras El clavecín bien temperado (BWV 846-893), las Variaciones Goldberg BWV 988 y El arte de la fuga son un antes y un después de la música de teclado en general y la cima de la literatura clavecinística barroca. Bach, aunque en su época no fue muy reconocido, dejó tras de sí un gran repertorio de preludios con fugas de suma importancia; es por ello que inicio este gran concierto con este gran artista.

Barroco en la pintura...

Sus principales características son:

  • El dominio técnico absoluto tanto de pintura al óleo sobre lienzo como de la pintura al fresco.
  • El predominio del color sobre la línea. Incluso, los efectos de profundidad, perspectiva y volumen se consiguen más con los contrastes de luz y de tonalidades del color que con las líneas nítidas y definidas del dibujo.
  • La luz se convierte en un elemento fundamental en la pintura barroca. La luz dibuja o difumina los contornos, define también el ambiente, la atmósfera del cuadro, y matiza los colores. La utilización de la técnica del claroscuro llega a la perfección gracias a muchos pintores del Barroco.
  • El movimiento y las composiciones complicadas, con perspectivas insólitas y una distribución asimétrica de los volúmenes.
  • El realismo, la imitación de la realidad teorizada por los renacentistas pero sin la idealización y concepción propias del siglo anterior.
  • El gusto por perspectivas ilusionistas, sobre todo las vueltas, donde se intenta romper visualmente el espacio arquitectónico real con efectos trompe l'oeil, mediante la representación del cielo y la sugerencia del infinito, recurso pictórico que ya había utilizado Mantegna en la Habitación de los esposos del siglo XV.

Pintura barroca en Italia

La pintura italiana de la época trata de romper con las formas del manierismo (subjetivo, inestable. Los artistas se dejan llevar por sus gustos, alejándose de lo verosímil, tendiendo a la irrealidad y a la abstracción), ya mal vistas. Los encargados fueron dos bandos bien diferenciados; por un lado el pintor Caravaggio, y por el otro lado los hermanos Carracci (Ludovico, Agostino y Annibale).

El naturalismo, del que Caravaggio es el mejor representante, trata temas de la vida cotidiana, con imágenes tétricas usando efectos de luz. Los claroscuros procuran dar intensidad y viveza. Se rehúyen de los ideales de belleza, mostrando la realidad tal como es, sin artificios. Una buena parte de los pintores de la época cultivaron el Caravaggismo

Por otra parte, los Carracci forman el llamado clasicismo. Los temas a plasmar son inspirados de la cultura greco-latina, con seres mitológicos. Los autores del siglo XVI, como Rafael y Miguel Ángel, son fuertes influencias. El color es suave, al igual que la luz, y se pintan frescos en techos.

Ambas tendencias dejaron secuela y sirvieron para renovar los escenarios pictóricos. La presencia de Rubens, otro genio del barroco, en Génova, se ve reflejada en las obras del lugar.

Pintura barroca en Francia

En Francia, el manierismo se ve influenciado por el barroco. La pintura es clasicista y se usa para decorar palacios, con un estilo sobrio y equilibrado. Se pintan retratos y se tratan temas mitológicos.

Su autor más destacado es Nicolás Poussin, quien estuvo claramente influenciado por las corrientes italianas, tras su visita a Roma. Buscó la inspiración en las culturas grecorromanas. Otros artistas fueron Georges de La Tour y Felipe de Champaign.

No obstante, el barroco en Francia fue poco más que una influencia, transformándose después en el rococó.

Ahora disfrútenlo...

De ésta interesante época exaltaré a Bach y Caravaggio, ya mas adelante encontrarán el por qué:

Johann Sebastian Bach (Eisenach, Turingia, 21 de marzo de 1685 - Leipzig, 28 de julio de 1750) fue un organista y compositor alemán de música del Barroco, miembro de una de las familias de músicos más extraordinarias de la historia (con más de 35 compositores famosos y muchos intérpretes destacados).

Su reputación como organista y clavecinista era legendaria, con fama en toda Europa. Aparte del órgano y del clavecín, también tocaba el violín y la viola de gamba, además de ser el primer gran improvisador de la música de renombre.[]

Su fecunda obra es considerada como la cumbre de la música barroca y una de las cimas de la música universal y del pensamiento musical occidental, epicentro de la música occidental, y uno de los grandes pilares de la cultura universal,[] no sólo por su profundidad intelectual, su perfección técnica y su belleza artística, sino también por la síntesis de los diversos estilos internacionales de su época y del pasado y su incomparable extensión. Bach es el último gran maestro del arte del contrapunto,[] y su máximo exponente,[] donde es la fuente de inspiración e influencia para posteriores compositores y músicos desde Mozart pasando por Schoenberg, hasta nuestros días.[]

Sus obras más importantes están entre las más destacadas y trascendentales de la música clásica y de la música universal. Entre ellas cabe mencionar los Conciertos de Brandeburgo, el Clave bien temperado, la Misa en si menor, la Pasión según San Mateo, El arte de la fuga, La ofrenda musical, las Variaciones Goldberg, la Tocata y fuga en re menor, las Cantatas sacras 80, 140 y 147, el Concierto italiano, la Obertura francesa, las Suites para violonchelo solo, las partitas y sonatas para violín solo y las suites orquestales.[]

Bach no diferenciaba en un principio entre el arte sacro y el profano, ya que según él ambos estaban dirigidos a ensalzar "la gloria de Dios". Un ejemplo de ello es la utilización de los mismos textos para la música sacra y la profana, como sucede con la música del Hosanna de la Misa en si menor, que antes había empleado en una cantata en homenaje a Augusto II el Grande, rey de Polonia, con motivo de una de sus visitas oficiales a Leipzig.

La instrumentación de Bach es típica del barroco de la primera mitad siglo XVIII, incluyendo instrumentos modernos para su época, o antiguos, que después de 1750 caerían en desuso.

Toda su obra está destinada básicamente para siete instrumentos: órgano, clavecín, cuerdas, violín y flautas (dulce y traversa), la voz humana y el coro. Otros instrumentos que tienen menor importancia en aparición, como la trompeta, el laúd, el fagot, el corno, el timbal o el oboe y otros, son testimoniales, estando destinados únicamente a un número muy reducido de obras.

Como todo compositor del barroco, dirigía sus obras desde el clavecín u órgano cuando interpretaban sus piezas más de un instrumento solista, y componía basado en ellos todas sus obras, de manera que la importancia de estos dos instrumentos se acentuó todavía más en la producción bachiana. También solía dirigir la orquesta tocando simultáneamente la viola.

Su aporte a la literatura, avances técnicos y de interpretación, evolución e historia de estos dos instrumentos fue capital, explotando al límite sus capacidades, haciendo sonidos y efectos nunca vistos, investigando y mejorando los recursos, la ejecución, haciendo una demostración sobre las 24 tonalidades mayores y menores en El clave bien temperado BWV 846-893, llevando al cenit las posibilidades que podían ofrecer estos dos instrumentos hasta entonces.

Su estilo procede de la escuela alemana, en la que de su maestro Dietrich Buxtehude toma los rasgos de la escuela del norte de Alemania, y de Johann Pachelbel los de la del sur, que él fusiona sacando la máxima expresión, siendo la cumbre de la escuela. Él es el último representante importante.

Bach, como todo músico del Barroco, usaba cuerdas en toda su obra, siempre violonchelos y violones (el miembro más grave de la viola de gamba) o contrabajos, el miembro más grave de la familia de los violines, con la función de interpretar el bajo.

Bach fue uno de los primeros compositores que compusieron para el nuevo instrumento: el Violonchelo, con apenas otros precedentes que las obras de Vivaldi, entre otros. Incluso investigó a fondo las características sonoras y técnicas e hizo fabricar para sus obras tipos de violonchelos especiales como el "de amore", cuyo ejemplar está conservado en el Museo de Leipzig.

Bach escribió mucha de su música para la Iglesia luterana. En particular sus cantatas fueron compuestas para los cultos dominicales, y sus Pasiones para las ceremonias de Viernes Santo.

El reestreno de la Pasión según San Mateo el 11 de marzo de 1829 por Felix Mendelssohn dio un gran impulso a la divulgación de la música de Johann Sebastian Bach. Este hecho destaca sobremanera, ya que se trataba de música muy antigua para su época. En la actualidad se acostumbra a interpretar obras de otros siglos, mientras que en el período romántico no era así.

CARAVAGGIO

 

Es considerado como el primer gran exponente de la pintura barroca.

Salvo en sus principios, Caravaggio produjo mayoritariamente pinturas religiosas. Sin embargo, a menudo escandalizaba y sus lienzos eran rechazados por sus clientes. Dos de los reproches habituales eran el realismo de sus figuras religiosas rozando el naturalismo temprano, así como la elección de sus modelos entre la gente de más baja condición.

 La flagelación. []

En lugar de buscar bellas figuras etéreas para representar los actos y personajes de la Biblia, Caravaggio prefería escoger a sus modelos de entre el pueblo: prostitutas, chicos de la calle o mendigos posaron a menudo para los personajes de sus cuadros. Para La Flagelación, compuso una coreografía de cuerpos en claroscuro con un Cristo en movimiento de total abandono y de una belleza carismática. Para el San Juan Bautista con el carnero, muestra a un jovenzuelo de mirada provocativa y en posición lasciva -se decía que el modelo era uno de sus amantes.

                       San Juan Bautista con el carnero       Ver imagen en tamaño completo

La posición de la Iglesia al respecto da testimonio de cierta esquizofrenia: por una parte, este tipo de vulgarización de la religión le interesa mucho en una época en la que la contrarreforma se extiende por la Italia católica, con el fin de mostrarse bajo una apariencia humana en contraste con la austeridad pregonada por el protestantismo: por otra parte, la representación de los santos bajo rasgos vulgares de golfos salidos de los bajos fondos fue juzgado incompatible con los valores de puridad y de santidad quasiaristocráticos que vehiculaba la Iglesia de la época.[]

Este sentimiento se reforzó por la elección de Caravaggio de preocuparse enormemente por el realismo en la ejecución de sus figuras: rechazaba corregir las imperfecciones de sus modelos para representarlos más «bellos» o de un modo más acorde a las visiones que la Iglesia tiene de sus santos. Por ejemplo, la primera versión de su San Mateo y el ángel fue rechazada no sólo por la sensualidad del ángel, que fue juzgada como trivial, sino también por la suciedad de los pies del santo, minuciosamente reproducida del modelo.[]

La pintura de Caravaggio que causaría el mayor escándalo a los ojos de la Iglesia fue La muerte de la Virgen, por la representación tan realista del cuerpo de la Virgen María con el vientre hinchado -acompañado de sulfurosos rumores según los cuales el modelo habría sido el cadáver de una prostituta encinta ahogada en el Tíbet.

  La muerte de la virgen

Así, la consideración de la Iglesia católica hacia Caravaggio y sus cuadros oscilará de un extremo a otro de su carrera entre el acogimiento entusiasta y el rechazo absoluto. El pintor encontrará en ella sus mayores protectores -como el cardenal Del Monte- así como a sus más grandes enemigos.

 

Otras de sus grandes obras las vemos a continuación con sus respectivos análisis:[]

La crucifixión de San Pedro', 1601. Capella Cerasi, Santa Maria del Popolo, Roma.

La pintura representa el martirio de San Pedro por medio de la crucifixión, si bien Pedro pidió que su cruz fuera puesta al revés para no imitar a su maestro, Cristo. El gran lienzo muestra a tres esbirros romanos, figuras tenebrosas, con el rostro oculto o apartado[] , luchando por erigir la cruz del anciano pero musculoso san Pedro. Pedro es más pesado de lo que su cuerpo con muchos años sugeriría, y la erección de su cruz requiere los esfuerzos de tres hombres, como si el crimen que perpetran ya les pesara. Su gesto, según Roberto Longhi es más propio de trabajadores ocupados que están ocupados haciendo su trabajo, que de verdugos. Tiran, levantan y hacen palanca contra la cruz, en posiciones feas y banales, como queda en evidencia en el trasero amarillo y los pies sucios del esbirro que queda en la parte izquierda del primer plano[1] .

Esta crucifixión no es sangrienta, pero no está ausente el dolor. Es un zigzag de diagonales, que pronostican el inevitable martirio. Es una escena sombría que se desarrolla en un campo pedregoso[1] .

En el cuadro, la luz baña a la cruz y al santo, ambos símbolo de la fundación y de la construcción de la iglesia, a través del martirio de su fundador.

Niño con un cesto de frutas, h. 1593. Óleo sobre lienzo, 67 x 53 cm. Galería Borghese, Roma.

El cuadro muestra a un joven sosteniendo un cesto de frutas, en medio de un panorama tenebrista y desolado. El muchacho es sensual y con unos ojos negros vivos y penetrantes. Este cuadro fue alabado en su tiempo por su viveza y más tarde fue precursor de otros genios universales como Francisco de Zurbarán.

La vocación de San Mateo. Óleo sobre lienzo, h. 1599-1600. Capilla Contarelli, San Luis de los Franceses, Roma.

Este fue su primer encargo monumental, y a él corresponden dos de las grandes realizaciones del artista, esta Vocación de San Mateo y El martirio de San Mateo. Como en otras obras de la misma época, está dominada por una intensa acción dramática, tiene una composición muy estudiada y obtiene, con gran economía de medios, unos resultados espléndidos.

La pintura representa la historia que se narra en el Evangelio según san Mateo (Mateo 9:9): Jesús vio un hombre llamado Mateo, sentado en el despacho de impuestos, y le dijo: «Sígueme», y Mateo se levantó y le siguió.

Se ha ejecutado en torno a dos planos paralelos: el superior, ocupado sólo por una ventana, y el inferior, en el que se representa el momento preciso en el que Cristo apuntando a san Mateo lo llama al apostolado.

El santo está sentado frente a una tabla con un grupo de personas, vestidas como los contemporáneos de Caravaggio, como en una escena de taberna. En cierto sentido, la mayor parte de los habitantes plebeyos de la mesa de cambios de Levi, de tamaño prácticamente natural, son el equivalente, si es que no están modelados por aquellas personas en otras pinturas de Caravaggio, incluyendo la famosa escena de género de I Bari (1595).

El hecho de que vistan como en la época del pintor, y sean pinturas realistas, sin ninguna idealización, transmite la percepción del artista de la actualidad de la escena, su participación íntima en el acontecimiento representado, mientras que de forma totalmente antihistórica se ponen justamente a Cristo y al mismo san Pedro, envueltos en una túnica atemporal

INSPIRACIÓN DIVINA...

Con lo visto anteriormente de Caravaggio y con la inspiración musical que Bach aportó a las pintura de Caravaggio, se resalta:

* Matthäus Passion (1727), pieza musical del alemán Johan S. Bach. 

* El italiano Caravaggio (1571-1616) pintó tres de sus obras inspiradas en el santo: La vocación de San Mateo (1599), El martirio (1600) y la Inspiración (1602). 

Archivo:Michelangelo Caravaggio 047.jpg

 

El martirio de San Mateo es un cuadro de Caravaggio, el primero de su etapa romana y de una serie dedicada a San Mateo Evangelista, la cual se conserva por completo en la Capilla Contarelli, San Luis de los Franceses, Roma. Caravaggio logra un cuadro de historia con una composición mucho más compleja que sus primeras obras, donde el santo cae sangrante a los pies de su verdugo. Los matices de crueldad dados por el pintor a los personajes de esta pintura evocan, por momentos, a El sacrificio de Isaac o Judith y Holofernes.

Fusión Bach-Caravaggio

Muchos años atrás, el compositor barroco alemán Johann Sebastian Bach (1685-1750) pasaba de la luminosidad de sus seis Brandenburg Concerto (1717-1721) a una línea más oscura, más íntima y más apasionada en su obra más extensa y compleja Matthäus Passion (1727).
 En esa obra, creada para estrenarse en las celebraciones de Viernes Santo en Leipzig, plasmó un calvario de dos horas y media a través de apoteosis orquestales, solos de violín y portentosos coros que desde entonces hacen vibrar al público.
Cuando se interpretó por primera vez, su fiel captación del sufrimiento y la angustia causó incomodidad en un público que le negó el aplauso.

Pero donde más repercusión encontró la figura inspiradora del evangelista San Mateo fue en el arte pictórico, donde los mejores maestros del barroco desarrollaron alrededor de su figura escenarios abigarrados, iluminaciones lóbregas y una expresividad convulsa.
Caravaggio (1571-1610), hombre de un amplio conocimiento de la religión y exaltado carácter, tuvo en el santo un auténtico eje creativo aunque fuera por encargo, ya que tres obras suyas inspiradas en él forman parte de una petición del albacea del comerciante de origen francés Matteo Contarelli, a finales del siglo XVI y principios del XVII.
 Él encargó a Caravaggio continuar con el ególatra proyecto de Contarelli, que murió antes de ver cómo la capilla que compró en la iglesia romana de San Luigi dei Francesi -donde todavía se pueden ver las obras- se llenaba de imágenes del santo del que había tomado el nombre, que en hebreo significa "don de Dios".
El pintor del claroscuro encontró en la figura del evangelista una excelente fuente de creación para su tenebrismo y, mientras realizó un portentoso estudio de la luz en La vocación de San Mateo (1599), desarrolló escorzos imposibles en El martirio de San Mateo (1600).
 Finalmente en La inspiración de San Mateo (1602) representó el contraste entre las mellas del envejecimiento del propio santo y la lozanía de la juventud del ángel que lo representa.
En esa línea más naturalista, Doménikos Theotokópoulos, El Greco (1541-1614), como puente manierista del Renacimiento con el Barroco, sumó a San Mateo, en 1602, a la extensa galería religiosa que realizó en su carrera, marcada por lo tétrico y lo vertical.
 Esas características quedan patentes en el rostro del evangelista, al que muestra en el cuadro -que se encuentra en la catedral de Toledo- pluma en mano, con gesto apagado y con una túnica en la que volvió a mostrar su maestría para las luces y las sombras creadas por sus pliegues.
 También en edad avanzada retomó Rembrandt (1606-1669) al mismo personaje en San Mateo y el ángel (1664) y en él no estableció diferenciación entre las técnicas de retrato -de las que fue especialista- aplicadas a sí mismo y a sus coetáneos, y las que empleó para la representación del santo.
 El autor de Lección de anatomía pintó al evangelista con un cromatismo terroso y lo cerca en un ajustado encuadre que no deja espacio para el escenario, y en el que sólo hay cabida para la visita de un ángel (con el rostro del hijo del artista) que se difumina con el fondo y que le inspira para escribir su Evangelio.
Como las citadas obras de Bach, Pasolini, El Greco y Caravaggio, la pintura del holandés está considerada una obra maestra de su disciplina y movimiento artístico. Como si en las aproximaciones a su figura, el propio apóstol hubiera otorgado inspiración a los artistas a través de su propia ciencia infusa.

Cabe reiterar que el Barroco tiene dos partes fundamentales en Europa; la Católica contrarreformista, y la Protestante. Por ende el Barroco varía según los sectores donde se viva. Países claramente Católicos, otros Protestantes, y algunos en la ambigüedad, lo cual es generalmente producido por las opresiones religiosas que intentan imponerse por parte de países poderosos o imperios abanderados por alguna de estas tendencias.

 

Finalizo esta gran temporada con otras interesantes obras:

(FIGURA 1)ARCIMBOLDO, Giuseppe 1530 - 1593,
Vegetales sobre recipiente o el campesino., Óleo sobre panel.

(FIGURA 2)Dirck Jacobsz (1496-1567), Pompeius Occo,1531. Óleo sobre panel,

(FIGURA 3)Caravaggio, La vocación de San Mateo,
1599-1600, óleo sobre tela,

(FIGURA 4) Guido Reni, Venus con Cupido, c. 1639, óleo sobre tela,

(FIGURA 5)Caravaggio, La incredulidad de Santo Tomás, 1601

 (FIGURA 6)Caravaggio,San Mateo y el ángel,
óleo sobre tela, (destruido en la II Guerra Mundial)

(FIGURA 7)Caravaggio, Cupido dormido, 1608, óleo sobre tela